El presidente Abelardo de la Espriella presentó el “Plan Energía YA”, una estrategia diseñada para mitigar el riesgo de desabastecimiento eléctrico ante la intensificación del fenómeno de El Niño. Según las proyecciones del Ideam, el país enfrentará una reducción significativa en los niveles de agua de los embalses durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. Este escenario, sumado a un incremento del 5,9 % en la demanda de energía registrado en lo que va del año, ha llevado al Ejecutivo a proponer medidas de choque para garantizar la continuidad del suministro nacional.
Incentivos para reducir el consumo eléctrico
El eje central del programa es un incentivo dirigido a los usuarios que logren reducir su consumo mensual en al menos un 10 % respecto a su meta individual. La medida busca disminuir la carga sobre el Sistema Interconectado Nacional durante los meses de mayor escasez hídrica. Aunque el Gobierno no ha detallado la naturaleza del beneficio, la propuesta se enfoca en premiar el ahorro como una herramienta de gestión de la demanda. Esta estrategia intenta evitar que los hogares y las pequeñas empresas saturen la red en un periodo donde la generación hidroeléctrica, principal fuente del país, estará bajo presión por la falta de lluvias.
Refuerzo de la generación térmica
Para compensar la menor disponibilidad de agua en los embalses, el plan contempla la activación de un mecanismo de generación térmica sostenida. El Gobierno busca asegurar el respaldo energético necesario para cubrir la demanda nacional durante la temporada seca. Para supervisar este proceso, se conformará un equipo especial de respuesta rápida. Este grupo tendrá la responsabilidad de coordinar la logística de combustible, gestionar la operatividad de las plantas térmicas y asegurar que el cronograma de ejecución se cumpla antes del 31 de diciembre de 2026.
Gestión preventiva de las reservas hídricas
El Ejecutivo ha enfatizado la necesidad de administrar con rigor los embalses desde el presente. La instrucción oficial es clara respecto a la preservación de los recursos hídricos para evitar que el sistema llegue a niveles críticos.
"Cuidar desde ahora las reservas de nuestros embalses" — Abelardo de la Espriella
Esta gestión implica una coordinación técnica para regular los caudales y optimizar el uso de las centrales hidroeléctricas, asegurando que el agua disponible se utilice de manera estratégica mientras se fortalece la generación térmica como alternativa de respaldo.
Discusión sobre el financiamiento del plan
El Gobierno ha solicitado al Congreso una partida presupuestaria de 1,2 billones de pesos para financiar la ejecución de estas medidas. Esta petición se da en un contexto de ajustes fiscales, lo que anticipa un debate complejo en el Legislativo sobre la priorización de los recursos públicos. Existe, además, una discrepancia en las cifras reportadas por distintos medios, que mencionan montos de inversión de hasta 1,9 billones de pesos. La falta de claridad sobre si estos valores corresponden a partidas adicionales o actualizaciones del mismo presupuesto añade un nivel de incertidumbre sobre el costo real que asumirá el Estado.
Desafíos técnicos y advertencias del sector
Representantes del sector energético han señalado que la estabilidad del suministro no depende únicamente de la gestión de embalses o del ahorro. Voceros, como el presidente del Grupo de Energía de Bogotá, han advertido que la falta de nuevas líneas de transmisión representa un riesgo estructural para el abastecimiento a medio plazo. Mientras el Gobierno avanza con el “Plan Energía YA”, persisten dudas técnicas sobre la capacidad de generación térmica instalada y los criterios específicos que utilizará el equipo especial para intervenir en las regiones más vulnerables del país. La efectividad de estas medidas dependerá de la rapidez con la que se articulen los recursos financieros y de la capacidad técnica para ejecutar las obras antes de que los efectos de El Niño alcancen su punto crítico.






